


Bueno, muchos de vosotros ya sabéis que tengo a mi papi enfermito y es que en 6 meses más o menos le han operado 9 veces, todas ellas para ir amputándole trozos de sus piernas y es que la cicatrización es muy complicada en su estado.
Ahora está ingresado de nuevo por la última amputación que se la hicieron el jueves pasado y parece que va cicatrizando poco a poco.
Se ha quedado sin las dos piernas y pronto empezaremos con las manos, que también se le están necrosiando y todo ello solo con 68 años!!
Os cuento todo esto porque uno nunca valora lo bien que está y siempre nos estamos quejando de cosas que no tienen importancia y cuando te pasa una desgracia como la mía, pues es cuando te das cuenta.
Bueno, me dejo de sermones.
Me lo he traido a vivir conmigo y es que yo vivo en un chalet y es mucho más sencilla la adaptación a la silla de ruedas y bueno, para poder ayudar a mi madre con sus cuidados. Asi que a finales de julio, justo antes del último ingreso en el que está, decidí hacerle una fiesta sorpresa para demostrarle todo lo que le queremos y darle toda nuestra fuerza en estos momentos tan difíciles.
Fue todo un éxito, asistieron sus 6 hermanos con sus respectivos, sus dos hijos, su nieto,.....bueno, un éxito absoluto y el mejor regalo que le he podido hacer en su vida.
No pude hacer fotitos de la comida, porque con tanto revuelo de gente y además como era sorpresa, no pude montar todo hasta el final.
Hicimos barbacoa, pero antes puse salmorejo, tortillitas al horno, embutidos varios, patatas con lacón y huevo al pimentón, mejillones en vinagreta,....y un montón de pinchos, chuletas de cordero, chorizos, morcillas y demás de la barbacoa.
Lo que si me dió tiempo es para las fotillos de los postres, fueron algo sencillo, una tartita de manzana y un Bizcoflan.
Bueno, espero no haberos aburrido demasiado, solo quería que supiérais porque llevo apartadilla estos meses de vosotros.
